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Relato 5 · The Vāsiṣṭha Atlas

La guerra de Vidūratha y Sindhu; muerte y regreso de Padma

Creación · Mitra III.31–59 · 79.169 palabras

Setenta años de vida y una guerra, dentro de una cámara vacía.

Bhūmikā 5 · Asaṃsakti (desapego)SonambúlicoTu aliado · Soltar el Vivir y el Morir

La esencia

Līlā, viuda de Padma, y la diosa Sarasvatī penetran en el espacio vacío de la tumba de Padma y encuentran allí un reino entero: Padma sigue viviendo como el rey Vidūratha, con setenta años y sitiado por el rey Sindhu. Al tocarle la diosa la cabeza, recuerda su vida anterior y se pregunta cómo caben setenta años en un solo día tras su muerte. La guerra, la ciudad en llamas, su segunda reina —doble exacto de Līlā— y su muerte en combate suceden, según la diosa, «en ninguna parte salvo en el espacio vacío del santuario». Sindhu vence porque pidió la victoria; Vidūratha solo había pedido la liberación. Sigue el relato más minucioso del morir de la obra: los sentidos caen y giran, llega el desmayo, el alma despierta, Yama la juzga y su propio deseo la devuelve al cuerpo que añora. Sarasvatī le insufla la vida por la nariz; Padma despierta, reina con las dos Līlās, liberado en vida, y al fin queda libre. Morir es desvanecerse dentro de la conciencia, y se despierta a lo que se desea.

Lo que enseña

  1. 01

    Una vida entera puede ser una escena dentro de una sola habitación de la mente: los setenta años de Vidūratha, con su infancia, su abuelo y sus guerras, caben en un único día tras la muerte de Padma (III.41.29–30); la duración y la solidez que sentimos no prueban la realidad de lo vivido.

  2. 02

    Los desenlaces siguen la dirección del deseo, no el mérito ni la fuerza: Sindhu llevaba años pidiendo la victoria y la obtuvo; Vidūratha nunca la pidió, quería la liberación, perdió la guerra y quedó libre (III.47.3–7).

  3. 03

    El morir se describe como un derrumbe ordenado de los sentidos —oscuridad, caída, vértigo, la voz que falla, la memoria que se apaga, el desmayo— seguido de un despertar en aquello que la mente espera (III.54.40–55; III.55.21–22; III.56.9): preparar la expectativa es preparar la muerte.

  4. 04

    Una bendición o una maldición solo obran como el estado que la persona ya desea o teme (III.53.36); el mismo pensamiento que hace saber a néctar el veneno (III.56.31) mueve tanto la curación como el daño.

  5. 05

    El yo que uno desearía ser puede presentarse como otra persona rival: la Līlā joven es la imagen anhelada de la mayor (III.52.36–37), y llamarla «un reflejo de mí misma» (III.58.47) disuelve el desdoblamiento y pone a ambas al servicio de una sola vida.

El Atlas Vāsiṣṭha

Las coordenadas de este relato

La herida y su virtud

La muerte es el suelo de este relato: Vidūratha pierde su ciudad, su reina y su vida, y el texto recorre el desmayo del morir y el despertar del alma (III.54–56), la ruptura misma de la finitud. Como solo pidió la liberación, la atraviesa sin aferrarse (III.47.3–7), y el Cuidado completa el arco cuando Sarasvatī insufla la vida en las fosas nasales de Padma (III.58.35) y él reconoce a la Līlā más joven como un reflejo de sí mismo (III.58.47).

Lo que entrena

Al aprender que el alma ni nace ni muere, sino que es testigo de ambas cosas (III.54.67), Padma sostiene dos vidas, dos reinas y su propia muerte sin fijarse en un único yo.

En otros yogas

  • Bhagavad Gītā · BG 2.20; 8.6

    El yo de la Gītā, que nunca nace ni muere, y su enseñanza de que al morir se va al estado en que se tiene puesta la mente, recorren ambos este relato: el alma ni nace ni muere (III.54.67), y el espíritu vuelve atraído por aquello que anhela (III.56.21).

  • Absorción budista

    Las enseñanzas tibetanas del bardo describen la disolución de los sentidos, un desvanecimiento, el despertar en un estado posterior a la muerte, el juicio ante el Señor de la Muerte y el ansia que arrastra hacia un nuevo nacimiento; el relato del morir de Vasiṣṭha (III.54–56) sigue la misma secuencia.

  • Patañjali · Yoga Sūtra · YS 2.9

    Patañjali llama abhiniveśa al apego a la vida, la aflicción que persiste incluso en los sabios; Vidūratha, que solo pidió la liberación, es la rara figura que pierde la vida sin él.

IEAF: Marco Integrativo de Alquimia Emocional (Gallardo, Frontiers in Psychology, 2026). FP20: Escala de Paz Fundamental. ITM: Modelo de Transformación Integrativa. Los paralelos con otros yogas son correspondencias contemplativas, no afirmaciones de influencia.

El relato

En plena noche, Līlā y la diosa Sarasvatī descienden a la cámara donde yace el cuerpo del rey Padma bajo montones de flores. Atravesando el espacio de aquella estancia como las hormigas atraviesan la cáscara de un membrillo de Bengala, encuentran dentro una tierra entera, y en Bhārata ven el reino del esposo de Līlā atacado por Sindhu, rey de Sinde. Dioses, ninfas y espectros abarrotan el cielo para mirar. Los dos ejércitos, reclutados entre todos los pueblos del país, chocan durante todo el día hasta la tregua del ocaso; de noche el campo pertenece a los demonios que se banquetean con los muertos.

Las dos mujeres entran en la tienda del rey por una rendija, pues nada detiene a un espíritu que no se toma por su cuerpo. Su resplandor lo despierta. Es Vidūratha, explica el ministro, coronado a los diez años cuando su padre se retiró al bosque. Sarasvatī le toca la cabeza, y el velo del olvido se levanta: recuerda haber sido Padma y su vida con Līlā, y pregunta cómo pudieron sucederle tantos acontecimientos, setenta años de ellos, en un solo día después de su muerte. La diosa responde que tras el desvanecimiento de la muerte su alma permaneció en el espacio de aquella misma estancia, dentro de la casa de un brahmán en las montañas, y que su linaje, su niñez y su reino son hábitos del pensamiento.

Irrumpe un mensajero: la ciudad arde. En plena noche llega la reina de Vidūratha huyendo de las llamas, y es el doble exacto de Līlā, que también se llama Līlā. Sarasvatī explica que lo que vemos fuera es lo que guardamos dentro. La Līlā más joven, devota de toda la vida, pide seguir a su esposo con este mismo cuerpo, y se le concede. Cuando la mayor pregunta por qué ella no pudo hacer lo mismo, la diosa dice que no tiene poder propio: todo sucede según el deseo del ser vivo. Al amanecer añade que Sindhu lleva mucho tiempo rogándole la victoria, mientras que Vidūratha solo quiso siempre la liberación.

Los reyes se baten con armas divinas. El proyectil Gandharva de Sindhu deja paralizado el ejército de Vidūratha como figuras pintadas hasta que un contraconjuro lo despierta; las serpientes se enfrentan a las águilas, la oscuridad a un disparo brillante como el sol, el fuego a la inundación, los demonios a las brujas y a los cadáveres andantes. El carro de Sindhu arde; siguen la espada y la jabalina. Vidūratha cae abatido, con las piernas cercenadas; la Līlā joven se desploma sin sentido al verlo; Sindhu le golpea el cuello mientras el auriga lo lleva a la tienda, y el linaje de Sindhu se apodera del reino.

Sarasvatī revela entonces que la guerra no ocurrió en ninguna parte salvo en el espacio vacío del santuario. La Līlā joven, que murió en su desmayo, es la forma que la mayor había deseado ser. Una doncella enviada por la diosa sale a su encuentro en el cielo y la conduce a través de nubes, sol, estrellas y la cáscara del universo, por un vacío lleno de mundos aún sin forma, y de vuelta a la misma tumba, donde se sienta a abanicar el cadáver.

Cuando la Līlā mayor pregunta qué hacer mientras su esposo muere, se le enseña lo que es morir: oscuridad, caída y torbellino, el habla que falla, la memoria que se va, un desvanecimiento, y luego el despertar a lo que presenten los propios deseos y actos: los mensajeros de Yama, el juicio, el cielo o el infierno, el renacimiento. Entonces Vidūratha exhala su último aliento. Las mujeres ven su espíritu elevarse, recobrarse de su desvanecimiento y llegar a la corte de Yama al cabo de un año de camino; hallándolo sin mancha, Yama lo devuelve a su cuerpo anterior. Atraído por su propio deseo, regresa al palacio de Padma.

Allí ha pasado un mes. El cuerpo de la Līlā mayor se ha corrompido y ha sido incinerado por los ministros, que la creyeron suicida. Sarasvatī duerme a las doncellas, se muestra a la Līlā joven e insufla el aliento de vida en las fosas nasales de Padma. Vuelve el color, abre los ojos, pregunta: «¿Quién aguarda ahí?». Ambas Līlās se inclinan. Bendecido por la diosa, Padma reina durante miles de años con sus dos reinas en liberación en vida, y al morir quedan plenamente liberados.

Habla el texto

Pasajes de la traducción de Mitra (1891–99), con libro, capítulo y verso.

“So saying, she touched his head with her hand, and immediately the dark veil of illusion and oblivion was dispersed from over the lotus of his mind.”
III.41.25The induction of past-life recall: posture, rapport, then a touch on the head lifts the amnesia of a former identity.
“He said: I have come to know this by the favour of the goddesses, but how is it that so many events have occurred to me in course of one day after my death.”
III.41.29Seventy remembered years inside one day of clock time: the text's clearest statement of time distortion within an after-death world.
“The goddess answered saying:—Know O excellent lady! that I have no power to do anything; but every thing happens to pass according to the desire of the living being.”
III.45.12The guiding power disclaims all power: every effect is produced by the subject's own desire, the core of the modern view that hypnotic effects are the subject's own.
“Struck with this weapon, the soldiers became as mute as moonstruck, staring in their looks, and appearing as dead bodies or as pictures in a painting.”
III.48.25A whole army in group catalepsy under a 'spell', later released by a counter-charm.
“It occurred nowhere except in the vacant space of the shrine, containing the dead body of the Bráhman; and where it appeared as the phantom of a dream only (in your imagination).”
III.52.4The entire war is placed inside a room within a tomb: the nesting of worlds that frames the tale.
“The effect of a blessing or curse, on any one is no other than his obtaining the state he desired or feared to have.”
III.53.36A one-line theory of suggestion as expectancy: boon and curse work only through what the recipient already desires or fears.
“Now he thinks as falling in a dark pit, and then as lying in the cavern of a hill; he wants to tell aloud his torments, but his speech fails him to give utterance to his thoughts.”
III.54.44Part of the text's step-by-step phenomenology of dying (III.54.40–55), with its falling, enclosure and loss of speech.
“The sentient soul is neither born nor dead at any time; but witnesses these two states as the passing shadows and apparitions in a dream and vision.”
III.54.67The witness position applied to birth and death themselves.
“The soul continues to remember all its past adventures, even in its next state, and finds itself in a new body, soon after the insensibility of death is over.”
III.55.9Memory carried across the between-lives interval, the premise of every life-between-lives method.
“The tomb of the dead body of the prince, being impressed in his soul, and the object of its desire, led his spirit insensibly to it, as if it were by its inborn instinct.”
III.56.21The returning soul needs no map: an impression and a desire steer it home, as an anchored cue steers re-orientation.
“It is the thought of a man, that makes the poison savour as nectar to his taste; and it is his very thought that makes an untruth seem as truth to him.”
III.56.31Placebo and nocebo in one sentence; Mitra's gloss adds the snake-catcher who swallows poison as honey and the thorn-prick that kills by imagined snake-bite.
“Saying so, she breathed the breath of life as the lotus lets off its fragrance; and it fled into the nostrils of the carcase, like a creeping plant crawls into a hole.”
III.58.35The revival begins with breath, the first step of a slow, staged re-alerting of the body.

Lo que ve el trance

IND

Induction

III.41.24–26

En el textoCon el rey y el ministro sentados con las piernas cruzadas, las manos juntas y la mirada baja, Sarasvatī «le tocó la cabeza con la mano, y al instante se disipó el oscuro velo de la ilusión y el olvido»; su mente «se abrió como una flor».

En la clínicaUna inducción formal construida con postura, rapport y una señal táctil: la mano sobre la cabeza o la frente que se usa en las inducciones rápidas y como señal que abre el recuerdo en el trabajo de regresión.

DEEP

Deepening

III.54.40–55

En el textoLa vista del moribundo se oscurece, aparecen estrellas en pleno día, es «alzado en el aire y luego arrojado abajo», se cree «cayendo en un pozo oscuro», gira «como en una máquina rotatoria», pierde la memoria y después se desvanece (mūrchā) hasta que el cuerpo se pone rígido.

En la clínicaUn descenso escalonado con el mismo vocabulario sensorial que la profundización: caer, hundirse, girar y desvanecerse el entorno, los cambios vestibulares y perceptivos que refieren los sujetos en trance profundo; también cercano a la oscuridad, la sensación de ser llevado y la incapacidad de hablar de los relatos de experiencias cercanas a la muerte (Moody 1975).

TD

Time distortion

III.41.29–30; III.41.50; III.58.2–3

En el textoVidūratha pregunta cómo «tantos acontecimientos me han ocurrido en el curso de un día después de mi muerte» cuando ha vivido «setenta años cumplidos»; la diosa dice que el error «hace que un momento parezca un periodo de cien años». Entretanto, la absorción de Līlā ha durado un mes.

En la clínicaDistorsión temporal (Cooper & Erickson 1954): el tiempo subjetivo expandido muy por encima del tiempo del reloj, aquí en ambas direcciones (una vida en un día; un mes que pasó inadvertido).

AR

Age regression / past-life regression

III.41.27–28; III.41.46–47

En el texto«Recordó con su inteligencia su antiguo reino, del que había sido único señor, y rememoró todos sus pasados juegos con Līlā»; percibe «que tu vida presente no es sino una sombra de la anterior».

En la clínicaRegresión a vidas pasadas: una identidad presente recupera otra anterior con sus relaciones intactas; el propio texto trata la vida recordada como una construcción de la mente (III.41.37–38), que es el encuadre clínico seguro.

HYP

Hypermnesia

III.41.30–31; III.40.36; III.55.9

En el texto«Recuerdo los días pasados de mi niñez y juventud, y recuerdo bien a todos los amigos y parientes y todos los atavíos y el séquito»; los humanos «no pierden el recuerdo del pasado» al morir; «el alma sigue recordando todas sus aventuras pasadas, incluso en su estado siguiente».

En la clínicaHipermnesia a través de las vidas; el recuerdo potenciado por la hipnosis también aumenta los errores sostenidos con confianza (Dywan & Bowers 1983), y la propia afirmación del texto de que la vida recordada es «mera imaginación» (III.41.38) aporta la cautela necesaria.

AMN

Amnesia

III.41.25; III.54.52; III.55.13; III.58.16

En el textoUn «velo de ilusión y olvido» oculta la vida anterior; el moribundo «pierde el recuerdo del pasado y del presente»; los más pecadores «pierden el recuerdo de sus estados pasados durante todo un año»; el adepto olvida el cuerpo material «como un joven olvida su estado embrionario».

En la clínicaAmnesia espontánea y su levantamiento ante una señal; en la práctica de vida entre vidas (Newton 1994, 2000) se presupone ese mismo olvido de la identidad anterior entre encarnaciones, y se revierte en la sesión.

CAT

Catalepsy

III.48.24–27; III.49.19; III.56.4

En el textoBajo el proyectil Gandharva de Sindhu, los soldados quedan «tan mudos como alelados, con la mirada fija, como cadáveres o figuras pintadas en un cuadro» hasta que un contraconjuro los despierta; más tarde hay tropas que quedan «petrificadas... con los ojos fijos, la boca abierta y las manos y los pies inmóviles»; el rey moribundo yace «tan inmóvil como una estatua».

En la clínicaCatalepsia hipnótica (mirada fija, inmovilidad, pérdida del habla), producida aquí en un grupo por un «hechizo» y eliminada por una contrasugestión, que es el modo habitual de cancelar una catalepsia sugerida.

NEST

Nested trance

III.41.33–35; III.52.3–6; III.52.26

En el textoEl pabellón real «está situado en el espacio vacío, dentro de la casa del brahmán en aquella comarca montañosa»; la guerra «no ocurrió en ninguna parte salvo en el espacio vacío del santuario»; Padma «contempla estas ilusiones del mundo desplegadas ante él en el mismo sepulcro, en la persona de Vidūratha».

En la clínicaTrance anidado y metáfora múltiple anidada (Lankton & Lankton 1983): un mundo dentro de una tumba dentro de una casa dentro de un sueño, cada nivel abriéndose al siguiente.

HAL

Positive or negative hallucination

III.44.14–17; III.56.16; III.57.9; III.57.53; III.58.12

En el textoLīlā ve a la reina «exactamente de su misma forma y rasgos» y pregunta si son «seres vivos (o las falsas quimeras de mi imaginación)»; el alma del rey y la Līlā joven no pueden ver las dos formas espirituales presentes; a un yogui unos lo ven en el aire y otros como un cadáver, «según la creencia de cada uno»; los niños que temen a los demonios ven fantasmas.

En la clínicaAlucinación positiva y negativa gobernada por la creencia; la aceptación serena de un doble de uno mismo recuerda la «lógica del trance» de Orne (Orne 1959), en la que una persona alucinada y la real se perciben a la vez sin angustia.

PARTS

Parts / ego states

III.52.36–37; III.58.46–47

En el textoLa Līlā joven «no es sino una forma de ti tal como deseabas ser para agradar a tu esposo»; ante el rey revivido, la mayor dice: «La otra Līlā no es sino un reflejo de mí misma, proyectado por mi libre voluntad para tu servicio».

En la clínicaTerapia de estados del yo (Watkins & Watkins 1997): una autoimagen idealizada escindida como persona aparte, que se encuentra con la original y acaba siendo reconocida como parte de un solo yo.

OBE

Out-of-body / thought-body travel

III.40.8–10; III.40.62–64; III.53.1–17; III.56.6–19

En el textoLas diosas entran por una rendija en la tienda del rey dormido, pues quien «tiene la verdadera noción de su espíritu interior y sutil» no está limitado por el cuerpo; la Līlā joven, «en su cuerpo imaginado», vuela a través de nubes, sol, estrellas y la cáscara cósmica y regresa a la tumba; la Līlā mayor y Sarasvatī siguen al alma del rey que parte.

En la clínicaViaje extracorporal y en cuerpo de pensamiento, tal como se usa en sesiones transpersonales y de vida entre vidas; el texto nombra el vehículo (el ātivāhika o cuerpo sutil) y dice que la ruta de Līlā fue «puramente obra de su propia mente» (III.53.11, glosa de Mitra).

DIR

Direct suggestion

III.45.12; III.53.36; III.56.29–31

En el textoLa diosa concede dones y, sin embargo, dice: «No tengo poder para hacer nada»; «el efecto de una bendición o una maldición... no es otro que obtener el estado que uno deseaba o temía»; el mero pensamiento de recibir la torta funeraria nutre a los muertos, y el pensamiento «hace que el veneno sepa a néctar».

En la clínicaLa sugestión actuando a través de la expectativa de respuesta (Kirsch 1985): placebo en el cazador de serpientes que traga veneno, nocebo en el hombre al que mata una mordedura de serpiente imaginada (compárese la «muerte vudú» de Cannon, 1942).

GRIEF

Grief and loss work

III.54.4; III.55.73; III.52.48

En el textoLīlā: «Ya ves que mi esposo está a punto de morir; dime, pues, qué debo hacer ahora»; tras el relato de la diosa sobre la muerte, queda «aliviada de su dolor por la narración de este grato relato» y lo ve exhalar su último aliento; el don de la Līlā joven era no sobrevivir como viuda.

En la clínicaTrabajo de duelo anticipado mediante una narración detallada y no aterradora del proceso de morir; los reencuentros que siguen encajan en un marco de vínculos continuos (Klass, Silverman & Nickman 1996) más que en un modelo de ruptura.

EMG

Emergence / re-alerting

III.58.34–43; III.48.26–27

En el textoEl aliento de Sarasvatī entra por las fosas nasales del cadáver; vuelve el color, los miembros recobran su flexibilidad, «abrió los ojos», incorporó el cuerpo y «exclamó: ¿quién aguarda ahí?»; en la batalla, un contraconjuro «despertó los sentidos» de los soldados hechizados.

En la clínicaRealerta escalonada: respiración, color, tono muscular, ojos, postura y, por último, orientación mediante una pregunta sobre quién está presente, el mismo orden que sigue una emergencia cuidadosa; también deshipnotización por contrasugestión.

PHS

Post-hypnotic carry-over

III.58.11–16; III.59.14–17

En el textoLīlā conserva un cuerpo «transformado en otro más puro, conforme al tenor y temperamento de tu mente»; tras la resurrección, el rey, «colmado de la sabiduría que le impartió la diosa», gobierna con ambas Līlās «en su estado de liberación en vida durante miríadas de años».

En la clínicaEfecto poshipnótico e integración: la comprensión alcanzada en el estado alterado gobierna después la vida corriente, que es el resultado que los practicantes de vida entre vidas buscan consolidar tras una sesión.

Léase hacia arriba — el estadio 1 abajo, el estadio 7 arriba

  1. Zona de integración
    Integración post-trance — la no-reactividad sostenida se traslada a la conducta; lo visto en profundidad se vuelve forma de vivir.

Nota sobre lo que este mapa afirma. La correspondencia entre los estadios del conocimiento y las profundidades del trance es un mapa clínico — una correspondencia heurística propuesta para la investigación, no una afirmación de identidad entre el logro contemplativo y la profundidad hipnótica.

Bhūmikā 5 · Asaṃsakti

A Līlā se le dice que ha «olvidado y abandonado tu cuerpo anterior, con todos los deseos innatos a él» (III.58.13–16), y Padma y ambas reinas terminan como soberanos liberados en vida (III.59.17): es asaṃsakti, el desapego vivido dentro del deber mundano, no todavía la disolución de todos los objetos.

Zona · Sonambúlico

Vidūratha vive, combate y muere dentro de un mundo plenamente alucinado durante setenta años subjetivos, con amnesia de su identidad anterior hasta que se levanta ante una señal (III.41.24–31). La inmovilidad de Līlā durante un mes mientras su cuerpo se descompone (III.58.2–8) se acerca al extremo plenario.

En palabras de Mitra

En Calcuta, en la década de 1890, el traductor eligió el vocabulario del hipnotismo para nombrar estos estados. Más →

  • samádhiThe hissing of their loosened strings (halhala), resembled the (ghunghuna) buzzing of bees, heard in the _samádhi_ yoga (by shutting the ears).III.33.10
  • magician / bewitched beholdersThe fighting of one man among the motionless many, is like the magic play of a magician[19] where the conjurer acts his parts amidst the bewitched beholders, Lo! there the indifferent spectators viewing the warfare as a dream (by their _prajna_ or inward vision of the mind).III.34.48
  • trance, reverie or swoonAfter the shocks of delirium and death are over, the spiritual part of every man, is regenerated anew in a different form, as if it was roused from a state of trance, reverie or swoon; (the three states of insensibility—avidyá-trayam).III.40.32
  • lulled to sleepA pure and cooling fragrance spread about it, as if wafted by the breeze from the Mandara flowers; and lulled the prince to sleep, with every body lying in their camps.III.41.2
  • farsightednessThe two Lílás saw the great battle with the virgin daughter of the minister from the tent; and they had their eyes enlightened with farsightedness by favour of the goddess.III.46.18
  • spell-boundSindhu then let fly his magic missile the gift of a Gandharva to him, which kept his hostile army all spell-bound except Vidúratha’s self.III.48.24
  • moonstruckStruck with this weapon, the soldiers became as mute as moonstruck, staring in their looks, and appearing as dead bodies or as pictures in a painting.III.48.25
  • spell / counter-charmAs the soldiers of Vidúratha remained exorcised in their files, the king employed his instruments of a counter-charm to remove the spell.III.48.26
  • death-like torpidityHaving swallowed the fires above, the waters overflooded the ground and filled it with a humidity which served to enervate all bodies, as the power of sleep numbs every body in death-like torpidity.III.48.67
  • demon-struckFrightened to death they stood motionless, and dropped down their arms and armours, and stood petrified as if they were demon-struck, with staring eyes, open mouths, and unmoving hands and feet.III.49.19
  • reverieHe fought this battle as thou didst see in his reverie, and this Lílá resembling thyself was likewise a delusion.III.52.27
  • swooning (murch’ha)In the state of faintishness, the vital breath ceases to circulate through the body; and at the utter stoppage of its circulation, there ensues a collapse _murch’ha_ or swooning.III.54.54
  • fainting fitThen in a moment after the fainting fit of death was over; the conscious soul was roused from its insensibility, like some fragrance expanding itself with the breeze.III.56.9
  • reverieRáma said:—You have said Sir, that the former Lílá had repaired there in her reverie and spiritual form, by the favour of the goddess of wisdom.III.57.10
  • deep meditationLílá said:—Tell me, goddess, what length of time has expired, since the corpse of the king was laid in this tomb, and I was absorbed in my deep meditation.III.58.2
  • spiritualismNow, O beauteous lady! Thou art an adept in spiritualism, and hast a spiritual body on thee, and hast forgotten and forsaken thy former body, with all the desires connate with it.III.58.13
  • fast sleep (induced)It is now the thirty first day that we have arrived at this place; and I have caused the maid servants here, to fall into a fast sleep this morning.III.58.17
  • anaesthesiaThen I found myself, O great goddess! after I had recovered from my anaesthesia of death, to assume (by mistake a new body agreeably to my former impression), and to be translated at once into the midst of the sky.III.58.28
  • trance_8th._ _Samádhi_ (समाधि), Trance, the last stage of _Yoga_.III.31 front matter (Mitra's Introduction, not a verse)
  • animal magnetism, clairvoyanceThe votaries of animal magnetism, clairvoyance and so called spiritualism, will find most of their theories represented or far outdone by corresponding notions existing in the _yoga_ system for more than two thousand years ago.III.31 front matter (Mitra's Introduction, not a verse)
  • tranceThe yogi in a state of trance acquires the power of predicting future events, of understanding unknown languages, of curing divers diseases, of hearing distant sounds, of divining unexpressed thoughts of others, of seeing distant objects, or smelling mystical fragrant odours, and of understanding the language of beasts and birds.III.31 front matter (Mitra's Introduction, not a verse)
  • trance or ecstasyThe revival of the divine elements is an inspiration of the nature of madness (trance or ecstasy of the yoga).III.31 front matter (Mitra's Introduction, not a verse)

En la consulta

Indicaciones

  • Miedo a la muerte y al morir; preparación para la muerte en cuidados paliativos, usando el relato escalonado de III.54.40–55 y el despertar de III.56.9 como un mapa que no asusta
  • Duelo anticipado y duelo, especialmente en cónyuges (la pregunta de Līlā, «qué debo hacer», y el reencuentro junto a la tumba)
  • Marco y material de guion para sesiones de vida entre vidas: el guía encontrado en el camino (III.53.3–6), la revisión (III.56.12–14), el regreso guiado por el deseo (III.56.21)
  • Integración de experiencias cercanas a la muerte o extracorporales que dejaron al consultante asustado o aislado
  • Clarificación de valores y pérdida en una contienda: Sindhu obtiene la victoria que pidió, Vidūratha la liberación que pidió (III.47.3–7)
  • Trabajo con la autoimagen: encontrarse con un yo idealizado o rival y apropiárselo (las dos Līlās)
  • Psicoeducación sobre placebo y nocebo para consultantes ansiosos o somatizadores (III.53.36; III.56.31)

Precauciones

  • Los capítulos III.33–51 están saturados de violencia explícita, violaciones e incendios; omítelos con consultantes con trauma de combate, duelo por muerte violenta o TEPT
  • El relato contiene un suicidio sobre el cuerpo del esposo (III.38.34), la cremación de viudas (III.43.48) y la muerte como camino al reencuentro: criba la ideación suicida antes de usarlo con personas en duelo, y nunca presentes la muerte como el camino de vuelta al ser amado
  • Las «vidas pasadas» recuperadas pueden endurecerse hasta convertirse en falsos recuerdos sostenidos con plena confianza (Dywan & Bowers 1983); mantén el propio marco del texto, según el cual la vida recordada es una construcción de la mente (III.41.37–38; III.52.27)
  • El juicio de Yama y el año de insensibilidad y los infiernos de los pecadores (III.55.13–19) pueden alimentar la culpa, los escrúpulos o el miedo a la condenación; déjalos fuera con esos consultantes
  • La enseñanza del mundo como sueño puede agravar estados de desrealización, despersonalización o psicosis
  • Una práctica que ensaya la muerte necesita una emergencia y una reorientación minuciosas; el cuerpo de Līlā yació un mes y fue incinerado (III.58.3–8)
Del libro · en inglésLa nota clínica completa

Indications. Fear of death and dying, including preparation in palliative settings, where III.54.40–55 and the waking of III.56.9 offer a map that is ordered and, for the prepared, not frightening. Anticipatory grief and bereavement, especially in spouses: Līlā's question at III.54.4 is the one families ask. Script material for between-lives work, with the text's own sequence of guide met on the way (III.53.3–6), review (III.56.12–14) and return led by desire (III.56.21). Integration of near-death or out-of-body experiences that left a client frightened or alone. Self-image work with an idealised or rival self (the two Līlās). Placebo and nocebo psychoeducation for anxious or somatising clients (III.53.36; III.56.31).

As metaphor. For the ruminating client, the war in the shrine is a direct reframe: a battle that is complete, vivid and exhausting, and happening "nowhere except in the vacant space of the shrine" (III.52.4). For the client who has lost a contest, Sindhu and Vidūratha are a values exercise: each received exactly what he asked for (III.47.3–8). What are you asking for?

As protocol. The tale gives the structure of a between-lives session as I was trained to conduct it in Newton's method, and the parallels are worth stating as parallels: an induction with an agreed cue; recall of a former identity; the crossing; a companion who has waited; a review that looks for what is clean; a choice about return; a staged re-alerting ending with orientation to who is present. The text's frame (that the remembered life is real as experience and constructed by mind, III.41.37–38) is the safest frame a facilitator can offer.

Cautions. Chapters 33–51 are saturated with graphic violence, rape and burning; omit them for clients with combat trauma, violent bereavement or post-traumatic stress. The tale contains suicide on a husband's body (III.38.34), widow-burning (III.43.48) and death as the road to reunion (III.45.7; III.52.48): screen for suicidal ideation before using it with the bereaved, and never present death as the way back to the beloved. Yama's judgement and the hells of III.55.13–19 can feed guilt, scrupulosity or fear of damnation; leave them out for such clients. The world-as-dream teaching may worsen derealisation, depersonalisation or psychotic states; screen for these and for dissociative disorders. Recovered "past lives" can harden into confident false memories; never use them as evidence. And a practice that rehearses dying requires an unhurried, complete emergence: the text's own warning is a body left a month and cremated (III.58.3–7).


La práctica

El camino de en medio: un ensayo de la muerte y el regreso

  1. Asiéntate como Vidūratha se sentó ante la diosa: sentado, con las piernas cruzadas o los pies bien apoyados, las manos juntas y la mirada baja (III.41.24); acordad un toque, o un autotoque en la frente, como señal para recordar.
  2. Al sentir el toque, deja que se levante un velo y contempla desde arriba una sola escena de tu vida presente, como Līlā y Sarasvatī contemplaron la guerra desde el cielo (III.33.2), presente pero intacto.
  3. Advierte que toda esa escena cabe en una pequeña habitación de la mente (III.52.4): deja que los años se compriman en un instante y vuelvan a expandirse.
  4. Ensaya con suavidad el descenso: la luz se atenúa, los sentidos se desvanecen como un paisaje al ocaso, la memoria se afloja, un breve desvanecimiento (III.54.51–54), con una señal acordada para detenerse en cualquier momento.
  5. Despierta al otro lado «como una fragancia que se expande con la brisa» (III.56.9) y encuentra al compañero que te ha estado esperando en el camino (III.53.3–6).
  6. Permite una revisión que busque lo que hay de inmaculado en la vida, como Yama halló limpio el espíritu del rey (III.56.12–14), y nombra el único deseo que te lleva de vuelta a casa (III.56.21).
  7. Regresa al cuerpo como lo hizo Padma: el aliento entrando por las fosas nasales, el color y el calor en el rostro, la flexibilidad en los miembros (III.58.35–40).
  8. Realerta plenamente: abre los ojos, incorpórate, pregunta en voz alta «¿quién aguarda ahí?» (III.58.42), nombra la habitación, la fecha y tu propio nombre, y ratifica una comprensión para llevarla a la vida diaria (III.59.14–16).

Practica con un profesional cualificado si tienes antecedentes de disociación, trauma o psicosis.

Del libro · en inglésEl guion guiado completo

The Road Between: a rehearsal of dying and return

Read slowly, aloud, leaving a breath between lines; about twenty-five minutes. Best guided by a trained clinician; if you practise alone, record it in your own voice. This is not a practice of dying. It is a practice of returning.

Before you begin. This practice walks gently through the sequence the Yoga Vāsiṣṭha gives for dying and revival: a remembering, a crossing, a meeting, a review, and a return. Do not use it alone if you are having thoughts of ending your life, if you have recently lost someone and feel drawn to follow them, or if you have a psychotic illness, a dissociative disorder, post-traumatic flashbacks, depersonalisation or panic attacks; in those cases use it only with a clinician who knows your history. If you are seriously ill, use it with your care team. Never practise while driving, operating anything, standing, or in or near water. Sit in a supported chair rather than lying in bed, so that the body knows this is a practice and not sleep.

How to return at any moment. Agree on a signal now: say the word "lamp" aloud. If anything becomes uncomfortable, say "lamp", place your palm on your chest, breathe in fully, feel your feet on the floor, count from one to five and open your eyes on five. Nothing in this practice requires you to stay.


Sit as the king sat before the goddess. Feet on the ground, or legs folded if that is easy. Join the hands in the lap. Let the eyes lower.

Breathe out.

The room is quiet. The doors are shut, the lamps are low. A cool fragrance is in the air, like flowers in the night. Let it lull you, as it lulled the whole camp to sleep.

Breathe out.

Now bring the fingertips of one hand to your forehead, lightly. This touch means: remember. Let it rest there a moment, and let a veil lift from the mind, as dew lifts from a lotus at morning. Then let the hand return to the lap.

A single scene of your life comes forward. Let it be an ordinary one, a good one: a table, a walk, a voice you love. Watch it from a little above, the way Līlā watched from the sky: present, interested, untouched. See the colours. Hear the sounds.

Now notice something. All of it, every year that led to it, fits inside one small room of the mind. Let the years fold into a single breath. And let them open out again. A moment can hold a lifetime. A lifetime can rest in a moment.

Breathe out.

Now, gently, the light of the scene begins to dim, the way a landscape fades at sunset. Nothing is lost. It is only evening.

The sounds draw away. The body grows heavy, then light. Perhaps there is a sense of floating, or of sinking slowly, or of turning, like a leaf on still water. Let it be slow. Let it be kind.

The names of things loosen, as the directions of the compass loosen after twilight. You do not need them now.

And there is a rest, a soft swoon between two breaths, like the pause at the bottom of a breath. Rest there. Remember: one word, "lamp", brings you home.

(Pause: three slow breaths.)

Then something wakes, lightly, like a fragrance opening on the breeze. You are here, and aware, and at ease.

Someone has been waiting for you on the way. "I have been waiting here on thy way." Let the companion be whatever form is kind to you: a person, a light, a presence at your side. If no form comes, let the waiting itself keep you company. Walk together a little.

Now you come to a place of seeing. Here your life is looked at, not to be judged, but the way the king's life was looked at and found clean. Let the companion show you one thing in your life that is spotless: one act of care, one moment of honesty, one kindness you may have forgotten. Look at it. Let it be enough.

Now ask yourself one question, and let the answer be a single word or image: what do I wish to return to? Not what you must do. What you love. Let the word come. Hold it as the tomb was held in the king's mind, the place his desire knew the way to.

That word is your road home. You do not need a map. Let it draw you, the way a scent draws a bee.

(Pause: two to three minutes.)


Now the return.

You are coming back to a room you know. The doors, the low lamps, the chair beneath you.

A breath comes in through the nostrils, slowly, the way a vine finds its way into the earth. Let it go all the way down to the heart.

Feel warmth come into the face. Colour into the cheeks. Let the hands and arms soften, like branches in spring.

Feel the weight of the body on the seat. Feel the feet on the floor; press them down a little.

I will count from one to five, and on five your eyes open, clear and rested.

One. The breath is full and your own.

Two. Warmth in the hands and feet. Move the fingers.

Three. The sounds of the room come back, near and ordinary.

Four. Take one deep breath in, and let the shoulders roll.

Five. Eyes open. Sit up, as the king sat up.

Now ask aloud, as he did: "Who waits there?" And answer aloud: say your name. Say the day and the date. Say where you are. Name three things you can see, and one you can hear.

Say aloud the word you brought back. Write it down.

If you feel at all slow or far away, repeat the count from one to five, stand, walk a few steps, wash your face and drink some water. Do not drive or operate anything for fifteen minutes. If anything distressing stays with you, speak to your clinician.

Then go about your day, as Padma did his kingdom, carrying the word.

Meta Pets World · Tu aliado · Meta Pet 42

Vidūratha, la guerra perdida y el aliento que vuelve

Carta de Soltar el Vivir y el Morir
42Soltar el Vivir y el MorirLibero el apego al vivir y al morir.

Soltar el Vivir y el Morir acompaña a Vidūratha porque todo el mundo del relato funciona por Expectativa: todo, dice la diosa, sucede según el deseo del ser vivo, e incluso quien muere despierta en lo que espera. Su giro es el Desprendimiento, pedir solo la liberación y perder la guerra sin aferrarse, y su llegada es la Celebración: despertar como Padma y reinar de nuevo en la liberación en vida.

  1. Sombra · lo que evitasExpectativa

    Expectativa: todo sucede según el deseo del ser vivo (III.45.12); Sindhu, que llevaba tiempo pidiendo la victoria, vence, y tras la muerte el espíritu vuelve atraído a la tumba que anhela (III.56.21).

  2. Don · lo escondido en ellaDesapego

    Desprendimiento: Vidūratha nunca pidió la victoria, solo la liberación, y pierde la guerra y la vida sin aferrarse (III.47.3–7), aprendiendo que el alma ni nace ni muere, sino que es testigo de ambos estados (III.54.67).

  3. Esencia · lo que encarnasCelebración

    Celebración: Sarasvatī exhala el aliento de vida en la nariz de Padma como el loto desprende su fragancia (III.58.35); él despierta y reina junto a las dos Līlās, la más joven reconocida como un reflejo de la mayor (III.58.47).

Soltar el Vivir y el Morir, y un rey que pidió libertad en lugar de victoria. Perdió la guerra y despertó a una fiesta. Abre las manos; mira qué se queda.

— Felicia
Contemplación del día

Si, como Vidūratha, pidieras solo libertad y soltaras el desenlace de tu propia guerra, ¿qué quedaría para despertar en ello?

Para cerrar la noche

Esta noche, escribe una frase honesta sobre un desenlace por el que estás rezando y sobre lo que seguirías teniendo si no llegara.

El Viaje del Aliado · unos 15 minutos

Trance ligero, con los ojos abiertos si lo prefieres. Para el guion completo y profundo, mira «La práctica» más arriba y sus precauciones.

  1. Umbral: siéntate con los pies bien apoyados y las manos abiertas en reposo. Haz tres respiraciones lentas, notando el aire en las fosas nasales.
  2. El relato en una línea: el rey Vidūratha no pide la victoria sino la liberación, pierde su guerra y despierta de nuevo como Padma para reinar en libertad (III.47.3–7; III.58.35).
  3. Encuentro con la carta: mira Soltar el Vivir y el Morir durante unas respiraciones. Deja que la mirada repose donde quiera. Lee la afirmación una vez: Libero el apego al vivir y al morir.
  4. Sombra: ¿con qué desenlace cuentas esta semana —un resultado, una respuesta, un veredicto—? Nómbralo y advierte cuánto de tu día está moldeando ya.
  5. Don: deja las manos abiertas sobre las rodillas. Di en silencio ese desenlace y añade, como podría decir Vidūratha: «pido libertad, no esto». Nota qué se afloja, aunque sea un poco.
  6. Esencia: siente el aliento entrar por la nariz como una fragancia, igual que la vida volvió a Padma. Durante tres respiraciones repite la afirmación y deja que baste una pequeña alegría de respirar.
  7. Regreso: apoya con fuerza los pies y cierra suavemente las manos. Abre del todo los ojos, mira a tu alrededor y di la fecha de hoy. Escribe la frase honesta de esta noche.

El 30 días de Vínculo

Suelta hoy el ganar y el perder, como hizo Vidūratha: ¿qué queda, y se puede celebrar?

La hermana · Dolma

Tibetan · Spiti Valley, India · Gate Gate Pāragate Pārasaṃgate Bodhi Svāhā

Visita a Dolma, maestra tibetana de cuencos cantores del valle de Spiti, cuyo mantra, Gate Gate Pāragate Pārasaṃgate Bodhi Svāhā, «ido, ido más allá», suena como el camino que recorrió Vidūratha y la alegría en la que despertó.

Meditación Guiada

#42 · Soltar el Vivir y el Morir

Voz y guía: Prof. Luis Miguel GallardoVer en YouTube (EN también disponible)
Para facilitadoresSesión con «La guerra de Vidūratha y Sindhu; muerte y regreso de Padma» y Soltar el Vivir y el Morir

Propósito. Ayudar a la persona a ver cómo la expectativa moldea lo que vive, y a ensayar el soltar los desenlaces para poder recibir la vida corriente como una celebración.

ITM 5 Integración trascendente. El relato sostiene con calma la paradoja del vivir y el morir y termina en la liberación mientras se reina, lo que sirve a la Integración Trascendente en personas ya asentadas en la práctica.

La sesión (60–75 min)

  1. Llegada y Umbral: tres respiraciones lentas juntos; explora con delicadeza duelos recientes, traumas y estado actual antes de elegir la profundidad (8 min)
  2. Relato: una versión de cinco minutos centrada en la tumba, la plegaria de Vidūratha por la liberación, la ley del deseo que enuncia la diosa y el despertar de Padma; omite los capítulos de batalla; remite a la página del relato para el texto completo (5 min)
  3. La carta: muestra Soltar el Vivir y el Morir, lee la afirmación y el koan, y quedaos un minuto con «¿qué queda?» (7 min)
  4. Indagación de la Sombra: por qué está rezando la persona, como Sindhu rezaba por la victoria; qué espera de la enfermedad, la vejez o la muerte, y cómo esas expectativas moldean el presente (12 min)
  5. Práctica de trance: El camino de en medio, con el guion guiado completo de la página del relato, SOLO en profundidad ligera a media y con una señal de parada acordada; si la persona no es claramente apta, usa solo la escena inicial vista desde arriba y el regreso del aliento (18 min)
  6. Integración del Don y la Esencia: primero, reorientación completa (nombre, sala, fecha); después, nombrar un desenlace que soltar y algo corriente que celebrar esta semana (12 min)
  7. Cierre y Vínculo: fijar el Vínculo de 30 días con la variación del koan; comprobar que la persona está del todo presente antes de irse (8 min)

Preguntas de integración

  • ¿Qué expectativa viste moldear tu vida con más claridad, y desde cuándo lo hace?
  • ¿Qué sentiste al pedir libertad en lugar de un resultado concreto?
  • ¿Qué cosa corriente de tu semana merece celebrarse como se celebró el despertar de Padma?

En círculo

En círculo, no se ensaya el morir. Cuenta el relato sin las batallas y guía solo las partes de El camino de en medio que se quedan a la luz del día: mirar una escena de la propia vida desde arriba, dejar que los años se compriman en un instante y el regreso del aliento por la nariz, todo en profundidad ligera y permitiendo los ojos abiertos. Por parejas, cada persona nombra el desenlace por el que reza y dice después en voz alta «pido libertad, no esto», observando qué cambia. Cerrad haciendo sonar un cuenco o tarareando juntos, e invita a cada uno a nombrar algo corriente que celebrará esta semana. Termina con la reorientación de todos: nombre, lugar y fecha.

Precauciones

  • Omite los capítulos de batalla (III.33–51), con su violencia explícita, violaciones e incendios, ante cualquier trauma de combate, duelo violento o TEPT.
  • El relato incluye un suicidio sobre el cuerpo del esposo, la inmolación de viudas y la muerte como camino de reencuentro: evalúa la ideación suicida y nunca presentes la muerte como forma de volver con el ser amado.
  • Mantén las «vidas pasadas» recordadas dentro del marco de construcciones de la mente, y deja fuera el juicio de Yama y los infiernos con personas propensas a la culpa o a la escrupulosidad.
  • No apto para desrealización, despersonalización ni estados psicóticos; todo ensayo del morir exige una señal de parada acordada y una salida y reorientación minuciosas.

Formación y certificación en el Método Meta Pets: metapetsworld.org/facilitators ↗

La correspondencia entre relatos y Meta Pets es contemplativa: el Yoga Vāsiṣṭha no contiene los Meta Pets; cada relato escenifica el arco de su aliado. Felicia es una compañera de inteligencia artificial; sus palabras son reflexiones contemplativas, no consejo clínico.

El canto

Del ciclo «Los sesenta y cuatro relatos»

¿Quién aguarda ahí?

Tryambakaṃ yajāmahe sugandhiṃ puṣṭivardhanam / urvārukam iva bandhanān mṛtyor mukṣīya māmṛtāt

Title: Who Waits There? Título: ¿Quién aguarda ahí?

Figure — King Padma, who lived seventy years as Vidūratha in the empty space of his own tomb, with the two Līlās and the goddess Sarasvatī.

Where in the text — Book III (Utpatti Prakaraṇa), Mitra chapters 31–59.

Hypnotic phenomenon the song enacts — DEEP and EMG: the verses fall through the text's own stages of dying to one bar of silence (the swoon), and the ending re-alerts in the text's own order: breath, colour, limbs, eyes, sitting up, and a question about who is present.

Mantra — Tryambakaṃ yajāmahe sugandhiṃ puṣṭivardhanam / urvārukam iva bandhanān mṛtyor mukṣīya māmṛtāt (त्र्यम्बकं यजामहे सुगन्धिं पुष्टिवर्धनम् । उर्वारुकमिव बन्धनान्मृत्योर्मुक्षीय मामृतात्), the Mahāmṛtyuñjaya mantra. Source: Ṛgveda 7.59.12. Meaning: "We honour the three-eyed one, the fragrant, who makes all things grow; as the ripe cucumber from its stalk, may I be loosed from death, not from the deathless."


Lyrics (English)

Performance: 7/8 throughout. The opening drums and bowstrings thin until only their hum is left, "the buzzing of bees, heard in the samádhi yoga"; that hum becomes the drone. Each verse falls in pitch. One full bar of silence after "the swoon". The mantra enters on the in-breath. The ending is spoken.

Verse 1 Dead of night. The house asleep. The king lies under heaps of flowers. We passed into the room's empty space as ants pass through the wood-apple's shell: a whole earth, and a war, the twang of bows, till the loosened strings hissed like bees, heard with the ears shut.

Verse 2 Her hand on the old king's head; his mind opened like a blossom. "I was Padma. How did seventy years pass in one day after my death?"

Chorus Nowhere but the room where the body lies: the burning city, the second queen, seventy years under the flowers.

Verse 3 Dying: the sight goes dark, stars by day; lifted, and hurled down, falling in a dark pit, wanting to cry out, and the voice won't come; the land fades as at sunset, the swoon. (one bar of silence) It wakes like a fragrance on the breeze. Yama finds it spotless: go back. The tomb it longs for leads it home.

Chorus Nowhere but the room where the body lies: the burning city, the second queen, seventy years under the flowers.

Bridge (mantra) (on the in-breath) Tryambakaṃ yajāmahe sugandhiṃ puṣṭivardhanam urvārukam iva bandhanān mṛtyor mukṣīya māmṛtāt (We honour the fragrant three-eyed one; like ripe fruit from its stalk, free me from death, not from the deathless)

Outro (spoken) She breathed life into him; it crept into his nostrils like a vine into a hollow. Colour came back, like rain on a lotus in a drought; his limbs grew soft as branches in spring. He opened his eyes; he rose as the Vindhya lifts its head. (low voice) "Who waits there?" (two matched voices) "Your commands." Morning. The people rose with their king.


Letra (castellano cantable)

Interpretación: 7/8 de principio a fin. Los tambores y las cuerdas de los arcos se adelgazan hasta que solo queda su zumbido, "el zumbido de las abejas que se oye en el samādhi"; ese zumbido se vuelve el bordón. Cada verso desciende. Un compás entero de silencio tras "el desmayo". El mantra entra con la inspiración. El final es hablado.

Verso 1 Noche cerrada. La casa duerme. El rey yace bajo montones de flores. Entramos en el espacio vacío del cuarto como cruzan las hormigas la cáscara del bel: una tierra entera, y una guerra, el chasquido de los arcos, hasta que las cuerdas sueltas silbaron como abejas, oídas con los oídos cerrados.

Verso 2 Su mano en la cabeza del viejo rey; su mente se abrió como una flor. "Yo fui Padma. ¿Cómo setenta años cupieron en un día tras mi muerte?"

Estribillo En ninguna parte sino en la cámara del cuerpo: la ciudad en llamas, la segunda reina, setenta años bajo las flores.

Verso 3 Morir: la vista se oscurece, estrellas de día; alzado, y arrojado abajo, cayendo a un pozo oscuro, queriendo gritar, y la voz no llega; la tierra se borra como al ponerse el sol, el desmayo. (un compás de silencio) Despierta como un perfume en la brisa. Yama lo halla sin mancha: vuelve. La tumba que anhela lo lleva a casa.

Estribillo En ninguna parte sino en la cámara del cuerpo: la ciudad en llamas, la segunda reina, setenta años bajo las flores.

Puente (mantra) (con la inspiración) Tryambakaṃ yajāmahe sugandhiṃ puṣṭivardhanam urvārukam iva bandhanān mṛtyor mukṣīya māmṛtāt (Honramos al fragante de tres ojos; como el fruto maduro de su tallo, líbrame de la muerte, no de lo inmortal)

Final (hablado) Le sopló la vida; entró por su nariz como una enredadera en un hueco. Volvió el color, como lluvia sobre un loto en la sequía; sus miembros se ablandaron como ramas en primavera. Abrió los ojos, y se incorporó como el Vindhya alza la cabeza. (voz grave) "¿Quién aguarda ahí?" (dos voces iguales) "A tus órdenes." Amanece. El pueblo se levanta con su rey.


One line to carry

EN: Death is a swoon; what you long for leads you home. ES: La muerte es un desmayo; lo que anhelas te devuelve a casa.


Libreto note

The longest tale here, and its map of the road between. Līlā and the goddess pass into the empty space of a tomb and find a war there, and a king who has lived seventy years in one day after his death. Then the text describes dying from the inside: the darkening, the falling, the voice that will not come, the swoon, and the waking "like some fragrance expanding itself with the breeze". The soul finds its way back by what it longs for. War drums thin into the hum of bees; each verse falls; a bar of silence; the oldest prayer against death, on the in-breath; and a man sitting up to ask who is there.


Comprobación de fuentes

Source check (Mitra, Book III)

  1. "It was the dead of night", the inmates in "sound sleep"; the king's body "lying in state amidst heaps of flowers"; the goddesses enter "as weak ants make their passage through the hard crust of the wood-apple": ch. 31, vv. 2–3, 8.
  2. "The twangings of their bows"; "the hissing of their loosened strings … resembled the … buzzing of bees, heard in the samádhi yoga (by shutting the ears)": ch. 33, vv. 9–10.
  3. Sarasvatī "touched his head with her hand"; his mind "opened as a blossom"; "so many events … in course of one day after my death … full seventy years … my grand-sire … my boyhood"; the war "occurred nowhere except in the vacant space of the shrine": ch. 41, vv. 25–31; ch. 52, v. 4 (burning city, ch. 43; the double queen, ch. 44).
  4. Dying: "a deep darkness spreads over the dimming sight, and the stars twinkle before it in day-light"; "lifted up in the air, and now hurled down"; "falling in a dark pit … he wants to tell aloud his torments, but his speech fails him"; "as the landscape fades to view at the setting of the sun"; the swoon (murch'ha): ch. 54, vv. 41–54. Waking "like some fragrance expanding itself with the breeze"; Yama finds the spirit "spotless" and orders it back; "the tomb … the object of its desire, led his spirit": ch. 56, vv. 9, 13–14, 21.
  5. Revival: "she breathed the breath of life … and it fled into the nostrils … like a creeping plant crawls into a hole"; colour "as the rain-water refreshes the fading lotus in a drought"; limbs "as the branches of trees in spring"; "he oped his eyes"; "raised his body, as the Vindhyá mountain uplifts its head, and cried, 'who waits there'"; "your commands": ch. 58, vv. 35–43. "The people rose in the morning with their revivified king": ch. 59, v. 1.

Lee el texto completo

Source: Vihari-Lala Mitra, The Yoga-Vasishtha Maharamayana of Valmiki (1891–99), public domain.

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