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REFLECT 2027 · Royal Thimphu College

Educar para florecer

De la Felicidad Nacional Bruta a la Felicidad Global Bruta en la educación superior: la presentación completa del webinar inaugural de REFLECT 2027 en el Royal Thimphu College, Bután

La presentación completa · 29 diapositivas (en inglés)Descargar PDF

El viernes 30 de octubre, a las tres de la tarde en Timbu, abriré la serie de webinars previos a REFLECT 2027, la conferencia internacional que organiza el Royal Thimphu College. Es un honor formar parte de su Comité Asesor Internacional, y me emociona hablar de felicidad a Bután, el país que nos enseñó a los demás a tomarnos esa palabra en serio.

Comparto aquí la presentación completa por adelantado: para quienes nos acompañarán, de modo que lleguen con sus preguntas, y para cada docente, decano y estudiante que no pueda estar en la sala pero se haga la misma pregunta que haré allí.

La pregunta que se hizo una nación

Toda institución tiene una frase para decir «nos va bien». Lo interesante es qué está contando esa frase.

Las universidades saben contar muy bien los rankings, la matrícula, las tasas de graduación, la empleabilidad y las citas. Todo eso importa. Pero el propósito, la pertenencia, la paz interior bajo presión, la compasión y el servicio rara vez llegan a nuestros cuadros de mando. Y lo que nunca medimos, poco a poco dejamos de verlo.

Bután se hizo esta pregunta sobre un país entero. La Felicidad Nacional Bruta se apoya en cuatro pilares —desarrollo sostenible y equitativo, conservación del medio ambiente, preservación de la cultura y buen gobierno— y se mide en nueve dominios, desde el bienestar psicológico y el uso del tiempo hasta la vitalidad comunitaria y la resiliencia ecológica. Bután la incluyó en su Constitución en 2008 y la llevó a Naciones Unidas: la Resolución 65/309 en 2011 y, desde 2012, el Día Internacional de la Felicidad, cada 20 de marzo.

La FNB no es un índice de sentimientos. Es un sistema: una manera de diseñar una sociedad. Y una universidad es exactamente eso, una pequeña sociedad.

Bután no se quedó en la medición. Con Educating for GNH y las Green Schools de mi amigo Thakur S. Powdyel —una educación de la cabeza, el corazón y las manos— llevó la idea al aula. En junio de 2024, la World Happiness Foundation coorganizó en Paro el simposio internacional Reimagining Education from a GNH Perspective, y todas las voces presentes, de la OCDE a CASEL, llegaron a la misma convicción: la educación debe servir a la persona entera.

Así que la pregunta para la educación superior no es si esto se puede hacer. Es qué le ocurre a esa persona entera cuando llega a la universidad.

Por qué la universidad, y por qué ahora

La Organización Mundial de la Salud estima que más de 970 millones de personas viven con un trastorno mental; que uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años vive con uno; que el suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años; y que la mitad de los problemas de salud mental comienzan antes de los 14.

De quince a veintinueve años. Son nuestros estudiantes. La universidad recibe a los jóvenes justo en los años en que los hábitos de la mente se fijan —o se sanan— para el resto de la vida. Eso la convierte en el lugar más estratégico del planeta para educar para florecer.

De una nación a un planeta

En la World Happiness Foundation llamamos a este paradigma Happytalismo: el PIB mide la producción; el Happytalismo mide el florecimiento. Sitúa la libertad, la consciencia, la felicidad y la abundancia en el centro del progreso, y replantea los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde lo que nos falta hacia lo que podemos construir juntos: Prosperidad para Todos, Alimento para Todos, Salud Integral y Felicidad para Todos.

En 2018, veinte años después de mis estudios de paz, creé la Felicidad Global Bruta (Gross Global Happiness) en la Universidad para la Paz de Naciones Unidas, en Costa Rica. La idea es sencilla y profundamente butanesa. La FNB pregunta cómo florece una nación. La FGB pregunta cómo florecemos todos juntos, porque el sufrimiento y la felicidad ya no se detienen en las fronteras. Nuestra Estrella Polar: diez mil millones de personas libres, conscientes y felices en 2050.

La educación superior es el puente entre ambas. Cada universidad es una pequeña nación, y cada graduado es un ciudadano del planeta.

El suelo interior: la Paz Fundamental

Johan Galtung, mi maestro en Lancaster, nos dio dos clases de paz: la paz negativa, ausencia de violencia directa, y la paz positiva, presencia de estructuras justas. Tras treinta años —en escuelas, en elecciones de posguerra, en consejos de dirección y en consultas de terapia— me convencí de que faltaba algo en el centro: la capacidad interior de la persona. Sin ella, los tratados se rompen y las buenas instituciones las dirigen personas asustadas.

La llamo Paz Fundamental. Con el profesor Saamdu Chetri la describimos este año en Behavioral Sciences como un estado medible con cuatro componentes:

  1. control atencional flexible sin supresión forzada;
  2. coherencia emocional entre estados del yo;
  3. menor rigidez autorreferencial;
  4. autoconciencia compasiva.

No es ecuanimidad, que es neutralidad afectiva, ni solo bienestar, que es una valoración positiva de la vida. Es una capacidad reguladora integrada ante condiciones cambiantes, que medimos con la escala FP20. Y cada una de sus cuatro capacidades se puede entrenar: en un aula, en una pista deportiva, en una sala de meditación.

Las palabras me llegaron en Bután, en meditación profunda en Taktsang, el Nido del Tigre, inspirado por Thich Nhat Hanh. En cierto modo, solo devuelvo a Bután algo que Bután me dio.

«La Paz Fundamental no es la ausencia de dolor… es la transmutación de su energía en amor y compasión».

Nuestros estudiantes no vivirán vidas sin dolor. Nuestra tarea no es protegerlos de todo dolor. Es enseñarles a transmutarlo.

Escuelas de Felicidad, y universidades que florecen

Escuelas de Felicidad es el programa educativo de la World Happiness Foundation: aulas donde los estudiantes aprenden a conocerse, a regular sus emociones y a vivir con propósito. Nació en Pinecrest (Miami), la primera Ciudad de Felicidad de Estados Unidos, y ha formado a más de 60.000 docentes en América Latina. Siempre empieza por los adultos, porque un docente estresado no puede enseñar calma.

Se apoya en seis dimensiones: un entorno seguro e inclusivo; profundidad relacional; experiencias de aprendizaje diversas; bienestar integrado en el ritmo diario; servicio y contribución; y medición y reflexión. Léelas junto a las ocho «greeneries» de Powdyel y verás a Bután y al resto del mundo llegar a la misma verdad.

Para una universidad, propongo cinco palancas, y cualquiera de ellas puede empezar el próximo semestre:

  • Aprendizaje — asignaturas con créditos en felicidad y ciencias contemplativas, como el Minor en Felicidad que imparto en la Shoolini University.
  • Liderazgo — un Chief Well-Being Officer para el campus y equipos directivos formados en un liderazgo consciente y compasivo.
  • Vida en el campus — pequeños rituales diarios: una respiración antes de clase, círculos, mentorías, silencio, belleza y naturaleza en los espacios comunes.
  • Investigación — medir lo que importa, con líneas de base FP20 y alianzas en ciencias contemplativas.
  • Comunidad — estudiantes como agentes de felicidad, a través del servicio, las Ágoras locales y las Ciudades de Felicidad.

No hacen falta las cinco el primer día. Elige una. Mídela. Déjala crecer.

Cada graduado es una onda

Un docente formado así no toca solo a treinta estudiantes. Toca a sus familias, a sus futuros maestros y a cada colega que le ve liderar de otra manera. Multiplica eso por cada graduado que sale de una universidad hacia su país y hacia el mundo.

La FNB empieza en una nación. La FGB empieza en cada graduado.

Cinco palabras para llevarte

La sesión terminará con una breve práctica guiada y una conversación abierta. Si no puedes acompañarnos, puedes practicarla ahora, en cinco minutos: Asentar. Enfocar. Intención. Atestiguar. Elegir. Deja que el cuerpo se calme. Apoya la atención en la respiración. Elige la cualidad que quieres traer hoy. Observa pasar pensamientos y emociones, con amabilidad. Y da un pequeño paso de vuelta a tu día.

Bután enseñó al mundo a medir la felicidad. Sus universidades pueden enseñar al mundo a educar para ella.

Kadrinchey la.


Educating for Flourishing: From Gross National Happiness to Gross Global Happiness in Higher Education. Webinar previo a REFLECT 2027, organizado por el Royal Thimphu College, Bután. 30 de octubre de 2026, 15:00–16:00 hora de Bután (UTC+6) · 10:00 hora peninsular española. La presentación está en inglés.

La mente que hace el mundo

Escucha

Paz Fundamental (El mundo es como lo ves)

La mente que hace el mundo

La canción que cierra la práctica guiada de esta sesión.

Para profundizar