Paz · Ensayo

Apertura y menor rigidez autorreferencial

Explorando cómo la apertura, pilar de ROUSER, nos libera de la cárcel del yo, fomentando una percepción más fluida y adaptable de nosotros mismos y del mundo.

Apertura y menor rigidez autorreferencial

Querida comunidad, es un placer compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la profunda conexión entre dos conceptos que considero fundamentales para nuestro bienestar y crecimiento: la ‘apertura’ de nuestro marco ROUSER y la ‘menor rigidez autorreferencial’ del modelo FP20.

Como hipnoterapeuta clínico y coach transpersonal, he sido testigo de cómo la rigidez con la que nos aferramos a una imagen de nosotros mismos —nuestras creencias, nuestras historias, nuestras etiquetas— puede convertirse en una verdadera prisión. Esta ‘rigidez autorreferencial’ es, en esencia, la tendencia a interpretar todas las experiencias a través del filtro inmutable de un ‘yo’ predefinido. Nos decimos: “Yo soy así”, “Esto es lo que me define”, “Nunca podré cambiar esto de mí”. Y, en este proceso, cerramos la puerta a nuevas posibilidades, a nuevas identidades, a nuevas formas de ser.

Aquí es donde la ‘apertura’ entra en juego como una fuerza liberadora. En el contexto ROUSER, la apertura no es simplemente ser receptivo a nuevas ideas; es una disposición activa a explorar, a cuestionar, a permitir que la experiencia nos moldee sin la necesidad constante de encajarla en narrativas preexistentes. Es la voluntad de suspender el juicio sobre nosotros mismos y sobre los demás, de reconocer la provisionalidad de nuestras percepciones y la fluidez de nuestra identidad.

¿Cómo cultiva específicamente la apertura esta menor rigidez autorreferencial? Permítanme desglosarlo:

  1. Cuestionamiento de Narrativas Internas: La apertura nos invita a mirar con curiosidad las historias que nos contamos sobre quiénes somos. Al no aferrarnos a ellas como verdades absolutas, creamos espacio para reescribirlas, para entender que son construcciones, no realidades inmutables. “Siempre he sido tímido” se convierte en “he experimentado la timidez, y estoy abierto a explorar nuevas formas de interacción”.
  1. Permeabilidad a la Experiencia: Una mente abierta es una mente permeable. Cuando somos abiertos, permitimos que las nuevas experiencias nos informen y nos transformen, en lugar de intentar forzarlas a encajar en nuestro esquema mental preestablecido. Esto reduce la necesidad de defender una identidad fija ante lo desconocido o lo desafiante.
  1. Desidentificación del Ego: La apertura facilita una desidentificación gradual de las estructuras del ego que tanto nos cuesta soltar. Nos ayuda a comprender que el ‘yo’ no es un monolito inquebrantable, sino un proceso dinámico, una serie de roles y características que podemos asumir y dejar ir. Esta perspectiva es clave para la menor rigidez autorreferencial, ya que nos libera de la carga de mantener una imagen constante.
  1. Aceptación de la Ambigüedad: La rigidez a menudo surge del miedo a la incertidumbre y la necesidad de tener todas las respuestas. La apertura, por el contrario, abraza la ambigüedad y la complejidad, permitiéndonos vivir con preguntas sin resolver y con la paradoja de ser a la vez esto y aquello, sin la necesidad de definirnos de forma exclusiva.
  1. Cultivo de la Curiosidad por el Cambio: En lugar de temer al cambio, la apertura nos anima a verlo como una oportunidad de crecimiento. Si nuestra identidad es fluida, entonces cada nueva experiencia, cada nuevo aprendizaje, es una oportunidad para expandir y enriquecer quiénes somos, en lugar de amenazar una identidad ya establecida.

Práctica Concreta: El Diario de la Identidad Fluida

Les propongo una práctica sencilla pero poderosa. Durante una semana, cada noche, dediquen diez minutos a escribir en un diario. En lugar de centrarse en los eventos del día, reflexionen sobre las diferentes facetas de su identidad que emergieron. Por ejemplo: “Hoy fui el profesional competente en la reunión, el amigo empático en la comida, el padre/madre paciente con mis hijos, y el aprendiz curioso leyendo un libro. ¿Qué me dice esto sobre quién soy? ¿Hay alguna de estas facetas que me sorprende? ¿Hay alguna que quiero explorar más o soltar?” El objetivo no es juzgar, sino observar con curiosidad cómo su ‘yo’ se manifiesta en diferentes contextos, y cómo es capaz de adoptar múltiples roles y características.

Siguiente Paso: La Pregunta del ‘¿Y si…?’

Para integrar aún más la apertura y reducir la rigidez autorreferencial, les invito a incorporar la pregunta “¿Y si…?” en su diálogo interno. Cuando se encuentren ante una situación desafiante o una creencia limitante sobre ustedes mismos, pregúntense: “¿Y si en realidad pudiera manejar esto de otra manera? ¿Y si esta creencia sobre mí no fuera del todo cierta? ¿Y si hubiera otra forma de verme a mí mismo en esta situación?” Esta simple pregunta abre un portal a la posibilidad, desmantelando la rigidez y permitiendo que nuevas perspectivas emerjan.

Cultivar la apertura es un viaje continuo, una invitación a vivir con mayor libertad y adaptabilidad. Al abrazarla, no solo transformamos nuestra percepción de nosotros mismos, sino que también enriquecemos profundamente nuestra experiencia del mundo.

Con calidez y precisión,

Prof. Luis Miguel Gallardo
Hipnoterapeuta Clínico, Coach Transpersonal y Autor (ICEF + ROUSER)

Preguntas frecuentes

¿Qué significa 'menor rigidez autorreferencial'?
Se refiere a la capacidad de no aferrarse rígidamente a una imagen o historia predefinida de uno mismo, permitiendo que la identidad sea más fluida, adaptable y abierta a la transformación a través de nuevas experiencias.
¿Cómo se relaciona la 'apertura' con la desidentificación del ego?
La apertura nos ayuda a ver que el 'yo' no es una entidad fija, sino un conjunto dinámico de roles y características. Al estar abiertos a esta fluidez, reducimos la necesidad de defender una identidad estática, lo que facilita la desidentificación de las estructuras rígidas del ego.
¿Es la apertura lo mismo que ser indeciso?
No, en absoluto. La apertura no implica indecisión, sino una disposición a considerar múltiples perspectivas y a adaptarse a nueva información antes de tomar decisiones. Es una cualidad de la mente que permite flexibilidad, no una falta de resolución.