Encontrar la felicidad en tiempos difíciles
"Si quieres ser feliz, sélo." - León Tolstói

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“Si quieres ser feliz, sélo.” – León Tolstói
Están pasando muchas cosas en el mundo hoy en día. Una pandemia global, inundaciones, incendios masivos, crisis económicas y guerras, por nombrar algunas. Todo esto puede influir fácilmente en cómo nos sentimos. Entonces, ¿cómo encontramos la felicidad en tiempos difíciles, especialmente cuando la felicidad parece depender precisamente de cómo nos sentimos?
Una parte integral de ser humano es experimentar las dificultades que la vida nos presenta. A veces estamos preparados para ellas, pero la mayoría de las veces, nos toman completamente por sorpresa. Aunque es imposible controlar totalmente todo lo que nos sucede en la vida, al menos podemos controlar nuestras reacciones emocionales ante cualquier desafío que enfrentemos.
Cuando nos ocurre algo terrible, es perfectamente normal reaccionar con frustración, ira, tristeza o ansiedad. En tiempos turbulentos, estas emociones son naturales y de esperar. Sin embargo, el problema surge cuando empezamos a obsesionarnos con lo mal que nos sentimos. Aunque encontrar la felicidad en tiempos infelices pueda parecer descabellado, a menudo es lo que más necesitamos y cuando más lo necesitamos.
Flexibilidad psicológica
Podría parecerte curioso, pero los tiempos difíciles y las experiencias desafiantes pueden ayudarte realmente a encontrar la felicidad, siempre que tengas una mentalidad positiva. Un estudio de 2010 ha descubierto que la llamada flexibilidad psicológica es la clave de este problema. La flexibilidad psicológica es la capacidad de tener una mente abierta y adaptarse a las exigencias de la vida, lo cual puede beneficiar nuestro bienestar psicológico.
Según otro estudio, aquellos que muestran tal resiliencia (la capacidad de resistir y adaptarse a los desafíos de la vida) también pueden experimentar una mayor satisfacción vital. El estudio ha demostrado que las personas más resilientes también reportan una mayor satisfacción con la vida y control sobre sus sentimientos y mentalidad. El autoestima y la autorregulación son dos componentes cruciales para superar los momentos difíciles y mejorar la calidad de vida.
Entonces, ¿qué puedes hacer si te sientes atrapado en el bucle de pensamientos infelices en medio de tantas cosas deprimentes a tu alrededor? La respuesta es sencilla: haz cosas que te hagan sentir bien. No importa cuán pequeña sea la acción que quieras realizar, si te trae felicidad, entonces puede acortar tu tiempo de sufrimiento. En otras palabras, haz de la felicidad tu responsabilidad.
De hecho, la felicidad es un estado mental que fluctúa con nuestros estados de ánimo, pero también es algo que podemos controlar. Encontrar la felicidad puede ser tan fácil o tan difícil como tú decidas, porque es una elección que debes hacer cada día. Sin embargo, como cualquier otra cosa que valga la pena, la felicidad requiere trabajo y dedicación.
Considera los siguientes pasos que puedes dar para sentirte más feliz cuando los tiempos son difíciles:
1. Rodéate de familiares y amigos.
Los seres humanos no estamos programados para afrontar las dificultades de la vida por nuestra cuenta. Somos criaturas sociales y anhelamos la conexión. También nos beneficiamos de ella, especialmente cuando pasamos por una mala racha. Estar con personas a las que amamos y que nos importan puede aumentar nuestra autoestima, mejorar la salud mental, promover comportamientos saludables y ayudarnos a manejar mejor el estrés.
La familia y los amigos deben elevarnos, despertar alegría y mejorar nuestras vidas con solo estar ahí, y viceversa. Porque la felicidad no se trata solo de sentirse bien uno mismo, sino también de la felicidad de las personas que nos rodean. Puedes planear una visita para ver a tus seres queridos después de semanas de no verlos, puedes escribir un mensaje a alguien que necesite un poco más de amor y apoyo en este momento, puedes donar a una organización benéfica o ser voluntario, o puedes ser el hombro en el que alguien llore. Al fin y al cabo, la conexión humana es lo que hace que la vida valga la pena.
2. Disfruta de las cosas sencillas de la vida.
Los placeres más simples de la vida requieren muy poco de nosotros. No necesitamos cosas caras ni lujosos días de spa para traer alegría a nuestras vidas. Lo positivo de ser feliz cuando los tiempos son difíciles es que apreciamos los placeres sencillos más de lo que lo hacíamos antes de la experiencia negativa. Las dificultades nos hacen sentir agradecidos por las cosas que ya tenemos.
Despiértate y disfruta del aroma de una buena taza de café y del sol en tu rostro, da un paseo por la naturaleza, dedica tiempo a la jardinería, pasa tiempo con tus seres queridos, abraza a tus mascotas y practica la gratitud.
3. Haz el bien
Hacer buenas acciones por los demás es una de las formas más eficaces de sentirse más feliz. Quitar el foco de nosotros mismos y hacer algo bueno por los demás puede elevarnos, independientemente de los desafíos que enfrentemos. No solo nos libra de la preocupación constante, sino que también nos permite experimentar la felicidad que conlleva alegrar el día a otra persona.
No hace falta hacer grandes gestos; incluso las cosas pequeñas y sencillas pueden tener un impacto significativo en los demás. Charla un poco con tus vecinos mayores, hazle un cumplido a alguien o dile a un amigo lo mucho que significa para ti. Esas cosas levantan el ánimo al instante para ambas partes.
4. Mantente presente practicando la atención plena (mindfulness).
Cuando los tiempos son difíciles, nos volvemos más ansiosos por nuestro futuro incierto y rumiamos sobre nuestro pasado, lamentando tantas cosas. Pero la felicidad existe solo en el presente, y tenemos que practicar el permanecer allí lo suficiente para experimentarla. La herramienta adecuada para ello es el mindfulness.
El mindfulness puede ayudarnos a mejorar nuestro bienestar emocional, ya que nos ancla en el momento presente. Practicar la atención plena nos ayuda a ser más conscientes de nuestros pensamientos, permitiéndonos reconocer y neutralizar los pensamientos negativos en lugar de dejar que se enconen en nuestro interior. El mindfulness puede ser especialmente útil en tiempos de infelicidad.
5. No te fijes expectativas poco realistas.
Cuando creamos expectativas poco realistas sobre nosotros mismos, nos fijamos metas que no nos conducirán a la felicidad ni a la plenitud. Nos estamos preparando para el agotamiento (burnout). Al pasar por momentos difíciles, es crucial evitar quedarse estancado.
Planifica metas pequeñas y alcanzables. Hazlas lo más específicas posible. Cuanto más sencillos sean los planes, mayores serán tus posibilidades de lograrlos. Una vez que alcances una meta, por pequeña que parezca, celebra tu éxito.
Recuerda que solo puedes controlar ciertas cosas. Enfócate en fortalecer tu cuerpo y tu mente mediante el ejercicio, el mindfulness, la meditación y una buena nutrición, para que estés listo para afrontar cualquier desafío que se te presente. Además, cuando estás sano de cuerpo y mente, puedes ayudar a los demás.
6. ¡Diviértete!
Cuando la gente está bajo estrés, todo parece demasiado abrumador. Nuestro ánimo y energía están bajos. Nuestras cargas pueden sentirse tan pesadas que podemos perder la motivación para salir del bache. Estos son los momentos en los que la diversión es más importante. Hacer algo que nos involucre positivamente es una excelente distracción de nuestras preocupaciones (¡y todos necesitamos ese tiempo libre!) y nos permite disfrutar de nuestra vida a pesar de nuestros problemas. Además, nos hace sentir bien, lo que a su vez puede ponernos en un estado mental positivo.
La felicidad no depende de factores externos como el dinero o la fama; viene del interior. Es un sentimiento que queremos cultivar en nuestras vidas. No importa lo mal que parezcan las cosas en el mundo, la felicidad y la alegría siempre son posibles. Depende de cada individuo cómo las cultiva y, sobre todo, cómo las mantiene.
Lee la parte 4 de la serie – ¿Podemos crear una sociedad feliz?


