Traducción automática desde el inglés. La edición en español está en revisión.

# Lo que nos dijeron los Guías cuando les preguntamos sobre la Paz

blog: Reframing and Reprograming with Hypnotherapy Explore our blog for the latest insights and tips on hypnotherapy, well-being, and personal growth… blog: Reencuadre y Reprogramación con Hipnoterapia Explora nuestro blog para descubrir las últimas perspectivas y consejos sobre hipnoterapia, bienestar y crecimiento personal…

Por Luis Miguel Gallardo, Hipnoterapeuta Certificado13 min de lectura2,835 palabras

Explore nuestro blog para conocer las últimas ideas y consejos sobre hipnoterapia, bienestar y crecimiento personal.

Aprenda de los expertos y manténgase informado sobre las nuevas tendencias e investigaciones en este campo.

  • La ciencia detrás de la hipnoterapia: Comprensión de cómo funciona la hipnoterapia y sus beneficios.
  • Coaching, NLP, Mindfulness e Hipnoterapia: Cómo la combinación de estas prácticas puede mejorar su bienestar.
  • Success Stories: Historias de la vida real sobre cómo la hipnoterapia ha ayudado a las personas a alcanzar sus metas.

Lo que nos dijeron los Guías cuando les preguntamos sobre la Paz

16 de marzo de 2026 | Acceptance, Addiction, Anger, Anxiety, Behavior Therapy, Bullying, Childhood, Coaching, CognitiveBehavioralTherapy, Compassion, Compassionate Inquiry, Conditions, Conscious Parenting, Consciousness, COVID-19, Depression, Emotional Awareness, Flourishing, Forgiveness, Freedom, Gestalt, Grief, Happiness, HealingThroughHypnosis, Healthy Eating, Hypnosis Misconceptions, Hypnotherapy, InterpersonalHypnotherapy, Isolation, LBL, Life Between Lives, Limitation, Love, Motivation, NLP, Online Hypnotherapy, Pain, Paralysis, Past Life Regressions, Peace, Phobias, Psychoanalysis, Psychobiology, Public Speaking, Regression, Self-Confidence, Self-Esteem, Sleep, Stress, Success Stories, Trauma, Unmet Needs, Vulnerability, Wisdom, Yoga

Sobre la Sabiduría Colectiva, la Ilusión del Miedo y la Cúpula que está a punto de Romperse

Por Luis Miguel Gallardo

Facilitador del Michael Newton Institute

Marzo de 2026

Quiero contarles algo que sucedió la noche del 14 de marzo. Algo que he llevado en mi pecho desde entonces; no como una carga, sino como una especie de luz que sigue expandiéndose cuanto más tiempo paso en su presencia.

Siete de nosotros —todos facilitadores de Life Between Lives® dentro del Michael Newton Institute— nos reunimos en una sala virtual. Un octavo facilitador, uno de los nuestros, sostuvo el espacio y guio la sesión. Teníamos una sola intención: entrar juntos en un estado profundo, conectar con nuestros guías espirituales y hacerles las preguntas que más le importan a toda la humanidad. No preguntas personales. No del tipo que planteamos en sesiones individuales. Estas eran las grandes preguntas.

¿Qué necesita entender la humanidad para encontrar una paz duradera? ¿Qué papel juega la conciencia colectiva en la sanación? ¿Cuál es el propósito más profundo detrás de todo esto?

Llamamos a la iniciativa las Guides’ Collective Wisdom Sessions. Nació de una idea sencilla: si un guía, hablando con una sola persona, puede entregar una verdad que transforma una vida, ¿qué sucede cuando muchos guías hablan con muchas personas sobre la misma pregunta al mismo tiempo? ¿Qué surge cuando se enfrentan las respuestas y se buscan los puntos donde convergen?

Lo que ocurrió superó todo lo que había previsto.

• • •

El corazón sabe

El mensaje más consistente en cada participante y en cada pregunta fue este: el corazón es el instrumento principal de transformación. No la mente. No el intelecto. El corazón.

A un facilitador se le dijo que se centrara en el centro del corazón, que interactuara desde el corazón en lugar de desde la cabeza, y que cuando esto sucede, la transformación ocurre. A otro se le dio la instrucción de filtrar cada pensamiento a través del corazón: si un pensamiento viene de la Fuente, el corazón lo sabrá. Filtrar todos los demás. Esto, se les dijo, requiere una vigilancia constante, incluso en el tiempo del sueño.

Otro colega experimentó la paz como algo ubicado en el estado del alma, inseparable del amor auténtico; un nivel de conciencia al que se llega y desde el cual se construye. A otro se le mostró que en lo más profundo de cada persona yace un lugar desde el cual surge la voluntad, y que este espacio interior es la fuerza más poderosa que existe.

Y a un facilitador, cuyos guías hablaban con una voz más aterrizada y psicológica, se le dijo que la paz comienza dentro del individuo; que cuando las personas llevan un juicio interno severo, esa energía se derrama hacia afuera. Cultiva la aceptación en tu interior y la compasión fluirá naturalmente hacia el mundo.

Diferentes palabras. Diferentes estilos. Diferentes metáforas. La misma verdad: mira hacia adentro. Ahí es donde comienza.

Si tu intención es la paz, busca la paz dentro de ti mismo. Mantente abierto a nuevas revelaciones que están más allá de lo que jamás imaginaste que serían. Sé curioso. Y filtra todo a través de tu corazón.

• • •

La ilusión en la que vivimos

Cada uno de los participantes recibió alguna versión del mismo mensaje: lo que percibes como realidad es una construcción.

A un facilitador se le dijo tajantemente: lo que ves a tu alrededor es una ilusión. Todo es una construcción humana, diseñada para impulsarte a buscar tu verdadera identidad. Incluso el concepto de una "nueva tierra", dijeron, es una construcción dentro de la matriz, aunque sea una preferible.

Otro facilitador experimentó esta verdad visualmente: como una cúpula, una densa burbuja de jabón que encierra a la humanidad. Filas tras filas de seres se extienden hasta el infinito alrededor de esta cúpula, presionando de cerca, observándonos, sosteniendo un espacio sagrado. La cúpula antes era opaca, pero se está despejando. Los escombros están siendo limpiados. Y la parte más extraordinaria: solo puede estallar desde el interior. Por nosotros. A través de un acto de voluntad.

Yo mismo, durante la sesión, percibí colores —verde, amarillo, naranja, púrpura— y se me dijo que estamos en transición, que todo ya es paz, y que la humanidad simplemente tiene que experimentar esto directamente. Mis guías dijeron que el viento está limpiando.

Y un facilitador llevó el concepto a los términos más concretos que he escuchado: el miedo mismo es la construcción. El miedo es falso. No existe. Es falso, como el dinero; una creación humana sin sustancia que ha estado dirigiendo a la humanidad. Lo más importante, se les dijo, es ver a través de esa falsedad.

Cuando uní estas respuestas, algo encajó. El miedo es el adhesivo que mantiene la ilusión en su lugar. La matriz, la cúpula, la construcción —como sea que lo llamemos— permanece intacta mientras el miedo nos impida mirar a través de ella. En el momento en que la vemos por lo que es, la burbuja comienza a adelgazarse.

El miedo es falso. No existe. Y ha estado dirigiendo a la humanidad. Esto es como una prueba —una prueba intermedia— para ver qué es lo que hemos aprendido.

• • •

Un zumbido, un corazón, una red

Cuando preguntamos a los guías sobre el papel de la conciencia colectiva en la sanación, las respuestas llegaron en imágenes y metáforas que me asombraron por su coherencia.

Un facilitador vio una red —una trama de luz que envuelve el planeta, con personas conectándose de corazón a corazón a través de ella. A medida que se añaden más personas, la red crea una energía tan positiva que trae armonía a todo el mundo. También vieron una herida geográfica específica: Oriente Medio, mostrado como un agujero energético —un antiguo embudo descendente que filtra energía fuera del campo armonioso del planeta, que necesita ser sellado.

Otro describió la paz interna como un guijarro arrojado a un estanque, creando ondas que se extienden hacia afuera. Otro habló de disolverse en la conciencia —como disolverse en agua— y se le instó a compartir eso abiertamente, a insistir en ello, sin miedo.

La facilitadora que vio la cúpula describió algo en lo que no puedo dejar de pensar. Dijo que el lugar donde se origina nuestra voluntad —un espacio profundo, oscuro e infinito dentro de cada uno de nosotros— es un portal. Si lo atraviesas, sales al colectivo, al círculo de seres infinitos que están sosteniendo el espacio para nosotros. Nuestra voluntad es el canal a través del cual el colectivo canaliza su apoyo.

Y otro facilitador enmarcó la conciencia colectiva como el clima. Todos estamos creando el clima juntos. El hecho de que haya viento no significa que debamos ser arrastrados por él; podemos elegir caminar en una dirección diferente. Pero, advirtieron, algunas personas en el poder se están beneficiando de las tormentas y las están fomentando activamente. Es importante ser consciente de ello.

Lo que más me impactó, sin embargo, fue una imagen que unía lo metafórico con lo sentido: un facilitador describió todos los corazones uniéndose en un hermoso zumbido, una hermosa luz, produciendo un sonido que alinea el planeta. Y luego llegaron las palabras: si podemos imaginarlo, podemos convertirnos en ello. Si podemos convertirnos en ello, podemos manifestarlo.

Me quedé con eso durante mucho tiempo.

El colectivo nos está observando. Nos están sosteniendo cerca. Están más cerca que nunca. Filas y filas de seres, extendiéndose hasta el infinito. Nos están esperando.

• • •

Por qué sufrimos

Esta fue la pregunta más difícil. Y las respuestas fueron, para mí, las más profundas.

A un facilitador se le dijo simplemente: crecimiento. Todos están creciendo, aprendiendo, encontrando el camino de regreso a casa —a sus propios corazones, al amor, a la paz. La marea debe ser caótica para poder cambiar. La Tierra es un mundo de dualidad, y las almas eligieron venir aquí para aprender del contraste. A veces tienes que saber lo que no quieres para moverte hacia lo que quieres.

A otro se le dijo que el propósito es impulsar a la humanidad hacia una elección, porque el libre albedrío es fundamental. Hay una gran división —no de bien o mal, sino una cuestión de evolución. Elige la luz y lo sabrás. Todo será revelado.

Mis propios guías me dijeron "despierta" —simplemente eso. Despierta a la conciencia. A este nivel, dijeron, no hay sufrimiento. No hay matriz. Todo es conciencia expandida. La libertad tiene que suceder, y organizará la destrucción por dentro y por fuera.

A un facilitador se le mostró que el propósito más profundo es desarrollar una mentalidad individual —ver las acciones de tu libre albedrío, aprender a amar, elegir la armonía, ser liberado a través de la independencia de pensamiento. Los choques, dijeron, están llegando de forma más densa, rápida y frecuente —hasta el momento en que el miedo se apague y sea visto por lo que es.

Otro, cuyos guías hablaron en un registro más reflexivo, dijo que los desafíos ponen a prueba la capacidad de la humanidad para ir más allá del miedo y elegir la comprensión. Cuando grandes grupos comparten el miedo, este amplifica el conflicto; cuando comparten el amor, eso también se amplifica. Lo que hacemos a los demás finalmente nos afecta a nosotros mismos. La invitación más profunda es la conciencia.

Pero fue una respuesta en particular la que me dejó en silencio.

A este facilitador se le dijo que cuando la cúpula estalle —cuando la burbuja de la ilusión finalmente se rompa— liberará gotas de energía que se sentirán en todo el universo como una increíble onda de liberación. Y la intensidad de esa onda es proporcional a todo el dolor que la humanidad ha soportado. Cada guerra. Cada acto de opresión. Cada duelo privado. Ni la más pequeña cantidad de dolor ha pasado desapercibida o sin ser utilizada. Todo sirve a un propósito que está a punto de fructificar, al fin.

El colectivo, dijeron, siente una inmensa gratitud por cada alma que ha encarnado alguna vez en la Tierra. El poder de lo que viene se comparó con una supernova, con el Big Bang, excepto que mucho, mucho más poderoso.

Nunca debemos sentirnos abandonados. Ni por un segundo. Porque todos están aquí. Más cerca de lo que han estado jamás.

Ni la más pequeña cantidad de dolor ha pasado desapercibida o sin ser utilizada. Todo sirve a un propósito que está a punto de fructificar, al fin.

• • •

Lo que convergió

Cuando comencé a recopilar y comparar estas transcripciones, no estaba seguro de lo que encontraría. Cada facilitador entró en la sesión de forma independiente. Nadie sabía lo que los demás estaban recibiendo. Las inducciones fueron compartidas, pero las conexiones con los guías fueron profundamente personales. No hubo coordinación de imágenes, ni guion compartido, ni sugerencias más allá de las tres preguntas.

Y aun así.

Trece temas distintos surgieron a través de las transcripciones que he analizado. Permítanme nombrarlos, porque nombrarlos les da peso.

El corazón como el instrumento principal de la verdad. La unidad y la ilusión de la separación. La responsabilidad personal y el poder del trabajo interior. La naturaleza construida de la realidad: matriz, cúpula, miedo. El poder amplificador de la conciencia de grupo. El caos y el dolor como catalizadores evolutivos. El libre albedrío y la centralidad de la elección. El miedo como mecanismo de control y como la ilusión que más necesita disolverse. El estado de observador y el discernimiento. La gratitud cósmica y la cercanía íntima del mundo espiritual. Un sentido de inminencia: que el cambio está cerca. Una convergencia en imágenes de clima y viento que aparecieron de forma independiente en la mayoría de los participantes. Y el perdón, la liberación y el recuerdo de nuestra integridad inherente.

Trece temas. Seis facilitadores. Una noche. Sin coordinación.

No creo que esto sea coincidencia.

• • •

Los guías nos encuentran donde estamos

Uno de los descubrimientos más fascinantes no tuvo que ver con el contenido, sino con la forma. Los guías no hablaron todos de la misma manera.

Algunos transmitieron imágenes vívidas y visionarias: cúpulas, redes, colores, ondas cósmicas. Otros hablaron en ráfagas poéticas y experienciales: disolverse, convertirse en ello, insistir en ello, sin miedo. Uno entregó extensas narrativas metafóricas de extraordinaria belleza. Otro se comunicó con un lenguaje fundamentado y con base psicológica: el conflicto interno crea el conflicto externo; el mundo refleja el estado del individuo.

Y sin embargo, los temas eran los mismos.

Esto me dice algo importante: los guías se adaptan al facilitador. Hablan en el lenguaje que cada persona puede recibir. La verdad no cambia, pero el recipiente sí. Esta es, creo, una de las observaciones más significativas que surgen de esta primera sesión; no solo por el contenido que ofrece, sino por lo que revela sobre la naturaleza de la comunicación con los guías en sí misma.

• • •

Qué sigue

Esta fue la primera sesión. La primera de lo que espero que sean muchas.

Las Guides’ Collective Wisdom Sessions son un experimento de indagación colectiva. Honran el trabajo fundacional del Dr. Michael Newton y lo extienden hacia un nuevo territorio: hacer las grandes preguntas, no para la sanación personal, sino para la comprensión planetaria. Cuando varias personas entran juntas en un estado guiado y plantean las mismas preguntas, las respuestas que surgen se enriquecen con la diversidad de guías, perspectivas y conexiones energéticas presentes.

Estamos construyendo un archivo vivo —un cuerpo documentado de sabiduría proveniente de los guías sobre las cuestiones más urgentes que enfrenta la humanidad. Con cada sesión, rastrearemos qué temas persisten, cuáles evolucionan y cuáles nuevos surgen. Estamos desarrollando un marco de etiquetado sistemático para que los patrones puedan ser analizados no solo intuitivamente, sino con rigor, a través de las sesiones y el tiempo.

Quiero ser honesto sobre algo. Cuando propuse por primera vez esta iniciativa, no sabía si funcionaría. Las sesiones grupales son una cosa. Las sesiones grupales con un conjunto compartido de preguntas sobre el destino de la humanidad, comparadas sistemáticamente después, es algo completamente distinto. No estaba seguro de que las respuestas convergerían. No estaba seguro de que habría temas. No estaba seguro de que los guías responderían preguntas que no fueran personales.

Lo hicieron. Y la convergencia fue extraordinaria.

• • •

Una invitación

Escribo esto no como una conclusión, sino como una apertura. Lo que recibimos el 14 de marzo es el comienzo de una conversación, no el final.

Si estás leyendo esto como miembro de la comunidad del MNI, quiero que sepas que estas sesiones están abiertas para ti. No se requiere experiencia previa en trabajo grupal, solo un corazón abierto y la voluntad de recibir. La inducción guiada es realizada por un facilitador experimentado para garantizar un espacio seguro, profundo y de apoyo para todos.

Si estás leyendo esto como alguien ajeno a nuestra comunidad, con curiosidad sobre lo que el trabajo de Life Between Lives® puede revelar, espero que estos hallazgos hablen por sí mismos. No como un dogma. No como una doctrina. Sino como una invitación a considerar que hay sabiduría disponible para nosotros más allá de la mente ordinaria; sabiduría que es notablemente consistente cuando acceden a ella personas independientes que hacen las mismas preguntas sinceras.

Los guías nos dijeron que el corazón es el instrumento. Que se puede ver a través de la ilusión. Que el miedo es falso. Que nuestra voluntad es la fuerza más poderosa que existe. Que el colectivo está más cerca que nunca. Que ningún dolor ha sido en vano. Que ya casi estamos allí.

Y que solo puede estallar desde el interior.

Por nosotros.

Juntos.

El viaje del alma no está destinado a ser recorrido en solitario. — Inspirado en la obra del Dr. Michael Newton

Luis Miguel Gallardo es facilitador del MNI y creador y coordinador de las

Guides’ Collective Wisdom Sessions en el Michael Newton Institute.

Para más información sobre el MNI y el trabajo de Life Between Lives, visite newtoninstitute.org